Flores de siemprevivas secas: cuidados y mantenimiento.

Las siemprevivas son un tipo de flores realmente asombrosas. Cuando se secan, mantienen sus propiedades inalteradas durante mucho tiempo. Sin embargo, hay algunos sencillos trucos para alargar aún más su vida y lograr que luzcan vitales, firmes y con todos sus colores, como el primer día. Si quieres conocer los secretos de cuidado de las flores de siempreviva secas, continúa leyendo con nosotras.

Flores secas de siemprevivas.

Las flores de siempreviva secas son conocidas por su capacidad de mantenerse sin muchos problemas, pero no por esto debemos descuidarlas. Aunque requieren muy poca atención por nuestra parte, es importante dedicarles algo de tiempo de vez en cuando para asegurarnos de que sigan viéndose tan hermosas como siempre. En este artículo, vamos a explorar los cuidados básicos para las siemprevivas, divididos en dos categorías: preventivos, para evitar que se estropeen, y activos, para mejorar su aspecto y darles un impulso de frescura de vez en cuando. Vamos con ello!

Flores de siempreviva secas: cuidados preventivos.

Para que las flores de siemprevivas secas estén radiantes lo ideal es comenzar por colocarlas en un lugar donde las condiciones le sea lo más favorables posibles. Para esto debemos evitar en la medida de los posible lo siguiente.

1) Evita colocarlas a la luz directa del sol.

Las siemprevivas nos deslumbran con sus colores vibrantes, pero la incidencia de luz solar directa sobre ellas puede hacer que su esplendor se valla desvaneciendo de a poco. Colócalas en áreas donde la radiación del sol no les llegue y evita colocarlas justo delante de las ventanas, con esto nos aseguraremos que conserven su rica paleta de colores durante mucho más tiempo.

2) Evita colocarlas cerca de fuentes de calor.

Debido a que el calor podría resecarlas hasta hacerlas quebradizas es aconsejable evitar en la medida de lo posible situarlas cerca de fuentes de calor como pueden ser radiadores o estufas. De esta manera, las flores y los tallos se mantendrán unidos y aguantarán leves roces o movimientos sin caerse y; por tanto, mantendrán el volumen y estructura y se verán frondosas como siempre.

3) Evita situarlas en lugares húmedos.

Las flores secas en general, y las siemprevivas en particular, no deben regarse nunca, sin embargo, la humedad ambiental excesiva o las salpicaduras constantes de un grifo cercano, puede ser suficiente como para estropearlas. Con el secado las flores se vuelven muy absorbentes, tanto que si pasan un tiempo cerca de fuentes de humedad, pueden llegar a enmohecerse e incluso adquirir mal olor. Lo ideal para evitar que todo esto ocurra es no colocarlas en baños, cerca de grifos que puedan salpicarlas o incluso cerca de humidicadores, así conseguiremos mantenerlas libres de moho y olores indeseables.

4) Evita ponerlas en lugares de mucho transito.

Otro de los problemas frecuentes con las flores secas, ya sean de siempreviva u otras variedades, es que con el tiempo pueden acabar perdiendo ramitas, hojas y flores debito a roces. Para evitar esto y lograr que se mantengan tan exuberantes y densas como recién cortadas lo ideal es colocarlas en lugares donde no haya mucho transito donde las siemprevivas puedan ser rozadas accidentalmente (por ejemplo con un abrigo en el recibidor). Nuestro consejo es que las coloques en lugares más tranquilos para preservar su estructura y evitar daños innecesarios.

Cuidados activos o de mantenimiento para tus flores secas de siempreviva.

Aunque elijamos cuidadosamente la ubicación ideal para nuestras flores secas de siempreviva, es inevitable que de vez en cuando necesiten un poco de mantenimiento. Para preservar su esplendor original, hay que atenderlas cada pocos meses y darles unos sencillos pero periódicos mimos, con la finalidad de dejarlas perfectas para otra temporada.

1) Deshazte de ramas, hojas y flores deterioradas y sueltas.

Es natural que con el paso del tiempo las flores de siempreviva secas pierdan algunas partes, como hojas o ramitas, que se van acumulando por todo el arreglo. Por esto, de tanto en tanto es aconsejable que quites con cuidado estos elementos desgastados para evitar que la composición luzca desalineada. Una forma de hacerlo es dirigiéndote a la terraza con ellas y agitarlas levemente boca abajo. Este gesto restaurará la frescura de tu arreglo, manteniéndolo vibrante y armonioso.

2) Quítales el polvo acumulado.

Como sucede con todos los adornos de casa, las flores secas de siempreviva tienen ese extraño poder para atraer el polvo más de la cuenta! Así que otro de lo cuidados básicos de mantenimiento que debemos practicarles cada cierto tiempo es el de quitárselo. Para ellos hay varios trucos muy útiles, puedes darles con un secador a potencia media, puedes cargarte de paciencia y pasarle con extremo cuidado un pequeño plumero o paño, o puedes hacer lo más práctico, aprovechar el viento y sacarlas a la ventana para que el aire las limpie cuando lo veas oportuno.

3) Con mucho cuidado, cárdalas con las manos.

Por último, después de eliminar restos de hojas y ramas viejas, así como el polvo, las flores secas de siempreviva pueden compactarse debido a vibraciones, movimientos o incluso después de haberles realizado el proceso de mantenimiento. Por esta razón, cardarlas y esponjarlas suavemente resulta beneficioso para devolverles su volumen habitual. Este proceso, es muy sencillo y delicado, similar a un mimo, solo debes introducir los dedos entre las ramas con mucho cuidado de no romperlas y separa los tallos abriendo los dedos, hasta que creas que han recuperado su aspecto de siempre.

Hasta aquí nuestras recomendaciones de cuidado para tus flores secas de siempreviva. Esperamos que estos consejos te sean de utilidad y que consigas que tus flores secas se vean perfectas. Además queremos invitarte a que explorar más en nuestro blog. Si te gustan las flores secas tenemos un montón de nuevas ideas, tendencias y todo lo relacionado con la decoración con flores secas.